4.15.2012

Cáliz románico


Siguiendo con el románico que nos ocupa en este trimestre, hemos pensado que no estaría mal continuar practicando el modelado con barro, pues nos ha parecido que les gustaba, pero que en el taller del museo no han trabajado con soltura, sino más bien con excesiva prudencia y algo de temor. Esto hace que lo amasen demasiado, por lo que se les reseca y resquebraja antes obtener la figura deseada. 
La técnica que han seguido es misma que usaban los hombres del neolítico: preparar tiras gruesas y colocarlas concéntricamente desde un circulo de base del tamaño de una moneda. Luego se alisa con los dedos. Para transformarlo en cáliz basta con añadirle un pie con forma de cono. 



Dado que los objetos que se conservan del románico son básicamente religiosos, se nos ocurrió que un cáliz era una figura que encajaba con el proyecto, que no era complicada y a ellos les pareció bien.
Algunos debieron volver a empezar varias veces hasta conseguir la forma deseada, pero eso también está bien como experiencia y creo que al final todos estaban satisfechos. Os muestro algunos modelos: