
En estos días de vuelta a la normalidad en los que resulta complicado encontrar un rato de tranquilidad para realizar con calma mis manualidades, he robado un poquito al sueño para preparar estos dos broches a unas niñas excepcionales (cada una a su manera), que han decidido celebrar su cumpleaños este fin de semana. No sé si les gustarán, pero en todo caso los he hecho con mucho cariño. Por muchos, muchos años.